Tag Archives: educación

Regresando o avanzando?

6

¿Regresando o avanzando? (versión Español)

por Ron Brenneman

Después de treinta y seis años en Centroamérica, he decidido que es hora de seguir adelante y enfrentar el nuevo desafío de “regresar a casa”. Quizás una representación más precisa sería expandir mi área de actividad para incluir el área donde alguna vez crecí.

No tengo la intención de abandonar por completo a El Salvador, pero ahora es el momento de apartarse de las tareas operativas diarias que había asumido en mi país adoptivo. También es hora de presentar a mis hijos a su otro país.

El Salvador ha entrado en una nueva fase. El nuevo presidente lo identifica como el final de la posguerra, mientras que algunos buenos amigos, basados en la experiencia japonesa después de la Segunda Guerra Mundial, lo clasifican del comienzo de la era de la posguerra. De cualquier manera, la reciente elección presidencial salvadoreña marcó un cambio y un descenso drástico en los dos partidos políticos principales.

Tanto ARENA como el FMLN fueron creados como instrumentos de guerra. Una interminable “guerra fría” entre los dos, una continuación del conflicto establecido en la retórica de los 80, bloqueó la innovación y el progreso real como nación durante los 27 años posteriores a la firma de los acuerdos de paz. Los votantes, cansados y hartos de la situación, echaron afuera a ambos y eligieron una cara nueva.

Reflexionando sobre los resultados de las elecciones y el mensaje subyacente, me vi obligado a revisar mi propio pensamiento y participación en la educación, el desarrollo comunitario y los negocios en El Salvador. Había hecho mi hogar en el norte de Morazán, anteriormente uno de los principales teatros de la Guerra Civil Salvadoreña. Llegué a la conclusión de que gran parte de mi visión y estrategia para el desarrollo se basa en la misma mentalidad del conflicto en los años 80.

Si bien me considero uno de “los buenos”, debo aceptar que es hora de apartarse. La intervención externa sigue siendo justamente eso, independientemente de las buenas intenciones. Recuerdo una conversación encantadora hace varios años, en la que un amigo perspicaz analizó mi visión de la comunidad como el deseo de instalar una colonia menonita en Morazán. No estaba de acuerdo, por supuesto, sin embargo, la necesidad de estar al tanto del prejuicios y bagaje propio fue un punto acertado.

La era del cambio en El Salvador, de nuevas visiones e ideas, debe tener su propio espacio para prosperar y debe ser respaldada, pero de tal manera que permita un liderazgo local auténtico y un desarrollo institucional natural. Durante demasiado tiempo, los modelos y estándares externos se han considerado ideales. Confío en que, hasta cierto punto, esos modelos obsoletos también sufrieron una paliza en las elecciones.

Antes de colmarme de elogios por tal previsión y pensamiento avanzado, confesaré que fue un recordatorio de mi propia mortalidad, en forma de insuficiencia cardíaca grave, que me puso en este modo reflexivo tan profundo. Este tipo de recordatorio nos convierte rápidamente en sabios filósofos.

La Fundación Perkin para el Fomento de Oportunidades Educativas (PEOF) y el Centro de Desarrollo Integral Amún Shéa se han convertido en instituciones sólidas durante los últimos doce años. A partir de esa escuela de una sola aula en 2008, se han convertido en un programa con un impacto tangible positivo en la educación pública, especialmente en el departamento de Morazán.

Las alianzas y los acuerdos con organizaciones gubernamentales y no gubernamentales en áreas estratégicas de interés para desarrollar, como la agroecología, la ciencia y la tecnología y la restauración de bosques, amplían el puente que se está construyendo entre el desarrollo y la educación pertinente.

El programa tiene raíces sólidas y confío plenamente en el equipo capaz de directores ejecutivos que han asumido la responsabilidad, no solo de mantener sino de ampliar la influencia y el impacto de PEOF y Amún Shéa en El Salvador. Si bien mantendré un nivel de aportes con la planificación estratégica y la recaudación de fondos, las operaciones diarias, la administración y la implementación serán gestionadas por el equipo del Directores Ejecutivos.

A nuestros leales socios y partidarios, les pido que continúen y redoblan su valioso apoyo a PEOF y Amún Shéa. Con ello, confío en que el programa florecerá y continuará generando cambios positivos, y más aún como una solución local auténtica para los problemas que enfrenta un nuevo El Salvador.

Recuerdo conversaciones con varios de ustedes durante los últimos años sobre lo que sucedería cuando ya no estuviera cerca del proyecto. La pregunta siempre presente era si el programa era solo el proyecto de Ron o si realmente se enraizaría por sí solo. Una transición iniciada de esta manera realmente tiene muchas más posibilidades de éxito que una salida repentina y dramática.

Como familia, actualmente estamos trabajando en los trámites burocráticos para llevarnos a todos a la costa este de los Estados Unidos, al estado de Delaware. Realmente es un gran reto esto de simplemente levantarnos e irnos. Por lo que he vislumbrado hasta ahora, poco es lo mismo que cuando me fui en 1983. Aunque en muchos sentidos parece que empezamos desde cero, la familia y los amigos forman un puente importante sobre la brecha del tiempo y la distancia. Aún no estamos seguros de lo que haremos, pero la pesca, la hortaliza, la carpintería y los frijoles lima están dentro de las posibilidades.

Educación con un Objetivo

Application

Educación con un Objetivo

La educación es relevante en la medida que deja al estudiante equipado para la plena participación productiva y social de su entorno, capacitado para innovar dicho entorno y motivado para excursionar más allá de sus horizontes.

Necesitamos definir el objetivo de la educación, en cuanto si es para formar buenos estudiantes ó para mejorar la productividad y calidad de vida en el país. Mantenemos que el rendimiento académico es importante sólo en su aplicación al entorno y como soporte para la formación técnica eficiente y pertinente. El debate continuo sobre las bajas notas académicas en las pruebas estandarizadas tiene sentido solo en la medida que éstas pueden mejorar las capacidades laborales y sociales del estudiante.

El objetivo de los doce años de educación básica y media debería ser formar con capacidades personales y técnicas para la inserción laboral, autoempleo o especialización con estudios superiores. Y la oferta educativa debe responder a las condiciones de oportunidades reales presentes en el entorno del estudiante.

Para el entorno del norte de Morazán, la inserción laboral de un bachiller técnico tiene tres posibilidades: fortalecer la capacidad instalada de las asociaciones productivas, lograr uno de los limitados puestos en la industria turística, ó el autoempleo. La escasez actual de puestos de trabajo de comercio, manufacturero y procesamiento en el entorno nos lleva a establecer una prioridad en la formación técnica para el autoempleo.

Los enfoques técnicos más indicados para el norte de Morazán son en las áreas de Producción, Comunicaciones, Comercio e Ingeniería. Proponemos que todo estudiante debería pasar por un Bachiller Técnico Vocacional (BTV) de uno de éstas áreas aún y cuando decide por estudios superiores.

La base formativa de las áreas técnicas deben ser incorporados plenamente en el currículum académico, por medio de las competencias metas, las actividades de aplicaciones y los indicadores de logro. La educación básica debería incorporar elementos de los cuatro áreas ( Producción, Comunicaciones, Comercio e Ingeniería), dejando a cada estudiante, por decisión propia o capacidad nata, optar por desenvolverse en una área en particular. La educación media, con el BTV, llevará un nivel de especialización en una de éstas áreas que permite la inserción plena productiva y social.

Necesitamos superar la división entre educación y desarrollo. Actualmente, el sistema educativo se lava las manos con la graduación del estudiante, quedando con la responsabilidad de proveer y constar títulos y notas, no así dar seguimiento a la inserción productiva del estudiante. Una vez graduado, sin embargo hay una amplia gama de oferta de capacitaciones productivas y cursos formativos para adultos de organizaciones nacionales y internacionales.

El reto es incorporar los conceptos y las técnicas productivas en el currículum escolar para volver relevante a la educación básica y media. Así las capacitaciones posteriores tendrán el efecto de especialización sobre una base sólida de formación técnica y no de empezar de nuevo. Recordamos que los años escolares son el periodo de mayor capacidad de absorber, procesar información y aprendizaje en el ser humano. No se puede desperdiciar semejante oportunidad en una rutina irrelevante para el graduado en el mundo real.

Educación pertinente

IMG_20180607_141209

Exactamente qué queremos decir con eso de educación pertinente? Siempre cuando una frase nueva se utiliza para describir algún proceso nuevo, podemos caer en la suposición que todos manejamos la misma interpretación, más cuando se convierte en un término de moda.

Para que estemos en la misma página sobre el tema, mejor lo definimos. Para nosotros, la Fundación Perquín para el Fomento de Oportunidades Educativas, la educación pertinente se define con los conceptos de Adaptación, Transformación e Inserción.

Adaptación se refiere a la conciencia situacional, de ubicarnos en los procesos económicos, sociales y culturales de nuestro entorno y su relación y conexión o influencia del entorno más amplio, incluyendo las tendencias a nivel global. Eso, para luego equiparnos de la mejor forma para enfrentar y hasta prosperar en dichas condiciones.

Transformación implica iniciar con lo que tenemos a la mano, lo que conocemos, la experiencia y la práctica nuestra, y luego en base a ello, y a partir de las necesidades y oportunidades de nuestro entorno, ir construyendo nuevas prácticas y procesos para mejorar éste entorno más cercano. No podemos confundir transformación por trasplantación. El trasplante de metodología y prácticas implica mantener dependencia de fuerzas externas. La transformación sale desarrollándose de las raíces propias nuestras.

La Inserción laboral y participación plena en los procesos de transformación son requeridos para poder calificar de pertinente a la educación propuesta o programada. Acceso a opciones reales de empleo y autoempleo y acceso a formación en especializaciones para tal fin son las únicas pruebas de la pertinencia de un programa educativo.

La educación es pertinente en la medida que el estudiante es equipado, no solo de capacidades académicas y técnicas, sino con las competencias de adaptación, el poder de transformación y con la plena inserción en el desarrollo socioeconómico y cultural de su entorno.

-Ron Brenneman

A proposal for education from Morazán

IMG_7357For the purpose of contributing to a sustained discussion regarding the state of education in El Salvador, I would like to make a concrete proposal. My proposal is based on seven years of experience with the Amún Shéa Center for Integrated Development, in northern Morazán.

Amún Shéa is a proven educational option existing in El Salvador, Central America and is one of many that exist around the globe.

In a world with such diversity it becomes necessary to question whether the uniformity sought by a national education program is valid today. My premise is that the pace of learning, as well as interest and motivation, has a highly individualistic component, and is very unlikely to be fully developed through curricular and methodological standardization.

My proposal is aimed toward “liberation of education.” To do this academic standards are raised and pathways to learning are expanded, clearly establishing the goal of education and assessment requirements, but leaving freedom of choice for the individual regarding the route to reaching that goal.

It would also require establishing a committee or group of experts detached from the educational institutions themselves. Following the criterion of a separation between judge and jury, this commission would independently define standardized criteria of excellence, setting clear goals for each specialty and establishing mechanisms to evaluate those aspiring to graduate.

Currently schools and universities bestow titles and diplomas on their own students, with a variety of criterion and often with dubious results. With this new procedure, the effectiveness or validity of a center or education program would be determined only by the quality of graduate it produces, leaving behind the superfluous discussion on approaches, practices or the role of teachers.

In addition to technical and academic skills, educational goals would respond with a beneficial individual molding of citizens capable of bringing El Salvador out of its backwardness and current state of violence. I do not propose replacing the public system, but to enrich it with agile and independent alternatives, more adaptable to local needs and opportunities.

Educational liberation, as I see it, is the easing of curricular and methodological uniformity and bureaucratic obstacles that do not directly contribute to the learning process. In this scenario, government would focus on encouraging and supporting alternative programs that respond to the diversity of interests and passions of the student population, as well as meeting the genuine demand for local skilled labor and technical and professional skills.

Far from being an idealistic approach, this proposal responds to the reality of an unequal distribution of resources and opportunities based on geography and the social background of students. By contrast, the traditional education system is “idealistic” in that it assumes equality throughout the country that, despite being small in territory, is highly diverse. If we can free ourselves from rigid strategies we could level the playing field for all players. We have found that in the absence of resources, creative solutions to problems tend to blossom and thrive.

Those of us from the Pink Floyd generation remember that their classic “Another Brick in the Wall” invited us to change the world. The challenge was not limited to changing the color of the bricks or replacing them with a different material, but to deliver us once and for all from the enslaving uniformity that dominates the current notion of education.

————————

This blog appeared first as a article in spanish in the Jan. 20 edition of the Prensa Grafica in El Salvador. Go here to see the original article.

Integrating Education and Development

Garden Results

Northern Morazán is a remote border region in El Salvador. It is an area where the dimensional divide between education and development is very clearly demonstrated. Hundreds of local young people graduate from “vocational school” each year and enter “the real world” without the basic skills needed to face daily obstacles and to seize the occasional opportunities when presented.

High school in El Salvador has both a two-year general program as the route to university studies and a three year vocational option. Most rural students opt for vocational studies, as they lack the financial resources involved not only for tuition but for travel, lodging and living expenses to go to university. The problem is that most rural high schools have only one, and at the most two, vocational options. The high school in Perquín, Morazán provides Accounting and Secretary as the two vocational options, from which over one hundred students graduate each year. The obvious contradiction is that northern Morazán, statically the poorest area in El Salvador has little to no openings for these positions. The other difficulty is that the educational curriculum for these specialties is outdated, requiring the graduate who does find employment to relearn their skills once again.

Actually, a vanguard educational system should be the most significant means available to lead development and fight poverty in remote areas of developing countries. However, the traditional separation of formal education from socioeconomic developmental programs results with both falling far short of essential expectations and having little impact on real living conditions. It is indeed a sad truth that expectations regarding both program areas have plummeted, as the status quo of helplessness reigns supreme.

Attempts to effect change are often viewed as unrealistic and discarded as impractical theories. Programs too often are funded only because tradition and political correctness mandates tolerating this social burden, even though the probability of failure can easily be assumed.

Both, may we say, industries, have become institutionalized and increasingly specialized, conceivably to their own detriment. There is an obvious flaw in educational programs that are focused on forming excellent employees but work within a reality of very few job opportunities. Equally, developmental programs often mistakenly assume that the beneficiary population has sufficient knowledge or has the capacity to assimilate new techniques and productive innovations, creating frustration and inefficiency during program implementation and operation.

Very often these educational and developmental programs operate side by side without ever coming into contact with each other. Ostensibly they are all inclusive and mutually exclusive. Unfortunately, neither has managed to solve the social or economic woes in rural areas of developing countries. Both focus on content, knowledge, tools, resources and projected outcome. It is striking that neither consider attitude, self-motivation and self-realization to be basic components in their strategic planning and methodology.

A credible study of the long history of charity programs, reconstruction projects and readily available technical training courses will reveal a high degree of passivity and dependence on outside intervention as a direct result of their implementation. Development projects actually become a means of subsistence in and of themselves without hope of actually originating self-perpetuating productiveness and sustainability. The projects themselves become the employer and the organizations are often converted into a type of family business. Within this setting, traditional education has no clear purpose and therefore offers very little beyond simply keeping the children occupied while parents are working. It could essentially be said that these areas are primary components (purposely or not) of the Poverty Industry, in that “Education” provides the beneficiaries for continuous “Development” which maintains the demand for perpetual assistance and expert intervention.

Constructive socioeconomic change requires integrating the technical capacity focus of development with motivation or positive change in attitudes which are developed through appropriate educational methodology. This implies bringing the two programs together in a way that will enhance both. It requires providing education with a purpose for its existence. It means channeling development through those with interest, willingness and the capacity to assimilate innovative programs. It will provide a support structure to development and coverts education into a relevant, meaningful activity.

Amún Shéa, Center for Integrated Development in Perquín, Morazán is an example of the needed integration, with a curriculum that strives to bridge the dimensional split between academics and development. This is done with hands-on participation by the students in building solutions to local developmental hurdles. Beginning in 2008 with kindergarten through third grade, the program has expanded one grade per year, reaching ninth grade this year (2014.) Accreditation for High School next year is in process with the Salvadoran Educational Ministry.

Amún Shéa stands out from the Salvadoran norm in several concrete ways. The Amún Shéa program runs from 7:30 am to 3:00 pm, practically doubling the half-day public education system. Whereas the methodology in the public system is limited to the teacher copying material from a textbook to the chalkboard (whiteboard now, in some cases) and the student copying that same information into their notebook, our problem-based methodology integrates current and developmental concerns into the subject matter.

As the school runs a full day and nutritional-related health deficiencies within the area are alarming, Amún Shéa incorporates a complete nutrition program which provides nourishing meals, nutrition training, cooking lessons, vegetable farming, fishing farming and hygiene training. Coordinated with the USA-based organization GlobeMed, the objective of the program is to go beyond providing the daily snack and lunch to each student to actually modifying eating habits and diet within the community, beginning with the families of the students. As well, this activity opens the opportunity for families to learn from the program and implement vegetable gardening and fish farming as a business enterprise, which helps broaden the local production base from subsistence basic grains.

Amún Shéa students take on real-world problems for their scientific investigation projects. In one case, the sixth grade investigated the local municipal water supply after experiencing firsthand in their homes the indication of contamination within the distribution system. They traveled to the water source of the system, high in the neighboring Honduran mountains, interviewed the inhabitants living around the source and inspected the source. They then inspected the filtration plant, tanks and distribution system. They uncovered lapses and gaps of responsibility between the municipality and local health authorities. In the end, their investigation forced improvements in the water system for over 3,000 people.

Creation of business plans is another exercise for the integration of real-world situations into the subject material. Several small enterprises have germinated from this process, as parents are convinced of the viability by their child´s work.

Cultural research and investigation as a means of building community and personal identity is an elemental part of the program. Collecting testimony from senior citizens regarding past events, practices and local history, researching local legends and lore, and searching out traces of indigenous roots all assist in personal orientation. In this aspect, not only the past is covered, but current tendencies as well, including immigration, economic activities and opinion polls.

Each student is equipped with a Personal Learning Environment, basically the digital tool-kit and portfolio they will use and further develop throughout their lives. This emphasis on digital tools and resources actually levels the playing field for our students, giving them access to the same information and processes as students in more favorable conditions. It also compensates for the lack of locally available information in needed areas of technical study.

Integration of education and development is the key to initiating positive socioeconomic changes. Its success will depend on the extent that real-world application is implemented throughout the process.

Educación, pobreza y estatus quo

IMG_7893 (1280x855)

Llegar a distinguirse como la zona más pobre del país, tanto a nivel económico como en lo académico, no es tarea fácil. Lleva años, incluso décadas, muchos pasos progresivos para lograrlo y aún más trabajo para mantenerlo. Se manifiesta en actitudes, en conformismo y una paradójica combinación de resentimiento y resignación. Se expresa en el estatus quo y lejos de motivar la búsqueda de alternativas de salida de la pobreza, se induce una fuerte resistencia a cambio. En un mundo de incerteza y temor, el saber tu puesto y rol provee un sentido de seguridad, aún y cuando tu puesto se encuentra en el último lugar. Éste es la situación actual en el norte de Morazán, en el nor-oriente de El Salvador.

La división de los roles y la plena aceptación de ellos entre todos los actores son factores determinantes en mantener el estatus quo. La automatización de los procesos sociales resulta en la aceptación de ser siempre la “población beneficiario” para los organismos de la Industria de la Pobreza y de un entendimiento tácito en cuanto el reparto o distribución de esta cooperación.

La intromisión de elementos, instituciones o conceptos ajenos del “entendimiento” es causa de gran preocupación. Peor aún son los que apuntan a efectuar cambios estructurales que podrían modificar la percepción o imagen de “pobres, víctimas y dignas.”

En 2008, iniciamos el Centro de Desarrollo Integral, Amún Shéa, como un sistema educativo diseñado para responder a las necesidades socioeconómicas de la zona. Como esperado, el programa inmediatamente se llamó la atención, tanto de padres y madres quienes lo vieron como una opción viable para mejorar el futuro de sus hijos, como de algunos que lo vieron con desconfianza, con temor que vendría a complicar el estatus quo. Como expresó un miembro de consejo municipal local, “la capacidad de gestión de este proyecto va a absorber un porcentaje desproporcional de la ayuda internacional designada a la zona.”

Metodología nueva que no contiene “los básicos” de la educación tradicional es rechazada automáticamente, aunque se acepta que el sistema actual de educación en Morazán es un fracaso. Es cierto que incluso los padres y madres que apoyan el programa tienen dificultad midiendo el progreso de su hijo o hija por medio de estándares tradicionales, hasta que aprendan nuevas sistemas de evaluación. La experiencia demuestra que nuestro programa funciona, que es efectivo y que cuenta con resultados positivos tangibles. La asimilación de la comunidad, mas sin embargo, es un proceso retrasado por el estatus quo.

El punto es, para que un programa educativo o cualquier otro programa sea exitoso en crear cambios reales; primero debe superar la inercia del estatus quo que permea los estratos sociales, incluso a los que aparentemente apoyan el cambio y la erradicación de la pobreza.